Antes de que lean esta entrada les pido no elevar sus expectativas... Pensemos en este escrito como algo "in between"... como un paper hecho mientras sale el otro... es mi paréntesis.
En mi entrada anterior, a propósito de este blog, mencioné a Ricardo Arjona en alusión directa a su canción… “Señora de las cuatro décadas”… ¿La recuerdan?
Señora de las cuatro décadas y pisadas de fuego al andar (¡será por los juanetes!)
Su figura ya no es la de los quince, pero el tiempo no sabe marchitar ese toque sensual y esa fuerza volcánica de su mirar. (¡ay, ay, ay! ¡hasta se emociona uno!)
Señora de las cuatro décadas, permítame descubrir que hay detrás de esos hilos de plata (en una de esas mi cráneo mi’jito)
Y esa grasa abdominal, que los aeróbicos no saben quitar. (¿Neta? ¡Pues más grasa maestro! Y si le buscas vas a encontrarme las vísceras… ¿Quieres ver el video de la cesárea de mi hijo? BTW, ya nadie dice aeróbicos... hoy es de crossfit pa´rriba)
Señora, no le quite años a su vida, póngale vida a los años que es mejor. (zzzz, zzzz, zzzz)
Porque nótelo usted, al hacer el amor siente las mismas cosquillas que sintió hace mucho más de veinte. (Este wey claramente no sabía ni de que hablaba… ¡si yo sintiera las mismas cosquillas ya me hubiera ido a una ermita o de plano ya me hubiera dado un tiro! -¿Las mismas cosquillas? Esas déjenselas a las preparatorianas… acá las de casi cuarenta solo podemos sentir… que volamos entre el fuego)
Nótelo así de repente, es usted amalgama perfecta entre experiencia y juventud. (¡Eso sí!, eso que ni qué)
Señora de las cuatro décadas usted no necesita enseñar su figura detrás de un escote (no necesito, pero porque puedo, ¡quiero! ¿¡cómo de que no!?)
Su talento está en manejar con más cuidado el arte de amar. (¿De qué hablas? ¿Con más cuidado? El amor a mi familia y a mí misma me ha dado el talento es levantarme aún con sueño y sin pensarlo, para tender la cama, prender el boiler, meterme a bañar, arreglarme hasta el perfume, hacer de desayunar riquísimo y sano, y recoger la cocina ¡en menos de una hora! Todo perfecto, todo a la primera y sumiendo la panza… ¿quiubo?)
Señora de las cuatro décadas no insista en regresar a los 30 con sus 40 y tantos encima, deja huellas por dónde camina, que la hacen dueña de cualquier lugar. (Pa que te digo que no, sí sí.)
Como sueño con usted señora, ¡imagínese! que no hablo de otra cosa que no sea de usted (¿léete un libro mano! Aunque sea el de las 50 sombras… ya de perdis.)
¿Qué es lo que tengo que hacer señora para ver si se enamora de este 10 años menor? (En la boca no, porque me enamoró jajajaja… no te preocupes mi’jito, si no es conmigo es con cualquier otra… cougars, ¡hay miles!)
Arjona... mejor cántame la de ¡Mujeres! o ya de pérdida la de la historia del taxi... ¡esa si es un rolón!
Jajajaja nice!!!
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